Una mano de sirena. Un camaleón. Un trozo de hierro, que parece ser la punta de una lanza, hallado en el diente de un elefante, habiendo crecido el diente a su alrededor. La isla de Jersey dibujada por nuestro rey Carlos II. Un trozo de madera con la sangre del rey Carlos I sobre ella. Un arpón de Groenlandia con un gran cascabel en su extremo. Muchas pinturas japonesas en las cuales pueden ser observadas sus maneras de cazar y trabajar. Un cuadro de nuestro Salvador (sobre) el que está grabada…la historia de su Pasión. Castores sacados del río Elba. Un cuadro de la matanza de los Inocentes realizado por Alberto Durero (…) Y no debo omitir la liga de una novia inglesa, junto con la historia de ésta; de la moda que existía en Inglaterra de que los novios se la quitaran y se la pusieran en el sombrero, lo que les parecía tan extraño a los alemanes que me vi obligado a confirmárselo, asegurándoles que yo mismo en varias ocasiones había llevado dicha liga
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Edward Brown “A Brief Account of Some Travels in Divers Parts of Europe…”, 1673
A propósito de la “Cámara de Rarezas” de un tal Herr von Adlershelme
Citado en: El gabinete de las maravillas de Mr. Wilson de Lawrence Weschler