Verne fue un maniaco de la plenitud: no cesaba de establecer límites al mundo y de amueblarlo, de llenarlo como si fuera un huevo; su movimiento es exactamente igual al de un enciclopedista del siglo XVIII o de un pintor holandés: el mundo es finito, el mundo está lleno de materiales numerables y contiguos. La única tarea del artista es hacer catálogos, inventarios, perseguir rinconcitos vacíos, para hacer ahí, en apretadas líneas, las creaciones y los instrumentos humanos. Verne pertenece a la progenie de la burguesía progresista: su obra destaca que nada puede escapar al hombre, que el mundo, hasta el más lejano, es como un objeto en su mano y que la propiedad, al fin y al cabo, es sólo un momento dialéctico en el dominio general de la naturaleza. Verne de ninguna manera buscaba ensanchar el mundo por los caminos de la evasión romántica o los planes místicos de infinito. Buscaba permanentemente contraerlo, poblarlo, reducirlo a un espacio conocido y cerrado, que el hombre podría luego habitar confortablemente. El mundo puede eliminar todo de sí mismo; para existir no precisa de nadie más que del hombre.
Nautilus y el barco ebrio, Mitologías, Roland Barthes, siglo XXI ed. pág. 48.
April 2010
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“The Danish professor of medicine Ole Worm (1588-1654) believed, as did his more enlightened contemporaries, that learning comes about through the observation of nature - “through empiricism and experiment” - and not just through the study of texts. Worm firmly believed that vision was the most trustworthy sense for natural history investigations.”
- Chamber of curiosities offers answers, raises questions. Harvard Gazette
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Ole Worm, Museum Wormianum (Leiden, 1655)
Referencia: Early museum re-created in Science Center installation
¿Cómo comprender estos “objetos” extraños que invaden nuestro mundo? ¿Proceden de la naturaleza o de la cultura? Hasta aquí, las cosas eran simples: para los científicos, la gestión de la naturaleza; para los políticos, la de la sociedad. Pero esta división tradicional del trabajo no puede explicar la proliferación de híbridos. De allí el sentimiento de pavor que generan y que los filósofos contemporáneos no consiguen disipar. ¿Y si hubiéramos tomado el camino errado? De hecho, nuestra sociedad moderna nunca funcionó de acuerdo a la gran división que sustenta su sistema de representación del mundo: la que opone radicalmente la naturaleza a la cultura. En la práctica, los modernos no dejaron de crear objetos híbridos, que proceden tanto de la una como de la otra y que se niegan a pensar. Nunca fuimos verdaderamente modernos. Y es este paradigma fundador el que es preciso cuestionar hoy para comprender nuestro mundo.
A propósito de Nunca Fuimos Modernos, Ensayos de antropología simétrica, Bruno Latour.
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El archivo Stills from Kubrick-Ealing es una selección de fotografías en blanco y negro, copias manipuladas extraídas de los archivos de Kubrick, que revelan su fervor metodológico por acumular información para sus películas. Estas fotografías, a su vez, se convierten en otra generación del archivo. Junto a las fotografías, están las esculturas de bronce a tamaño real de los patrones, un elemento que encontramos en las fotografías pero que, como señalan las Wilson, también se convierte en un recuerdo físico de un espacio y de otra época, al pasar las medidas imperiales al pasado, a ser algo de otro mundo. Esto a su vez refleja el interés de la investigación de las hermanas Wilson por la memoria, la historia, el espacio y el tiempo asociados con los lugares, y cómo nos relacionamos con estos lugares al animarlos con nuestra presencia.
“Dos años después del descubrimiento de Lucy, Mary Leakey encontró en Laetoli, Tanzania, las huellas dejadas por dos individuos de (se supone) la misma familia de homínidos. Las huellas las habían dejado dos australopitecinos que habían caminado sobre ceniza cenagosa tras una erupción volcánica. La ceniza se había endurecido más tarde, conservando las impresiones de sus pies a lo largo de unos 23 metros.
El Museo Americano de Historia Natural de Nueva York tiene un fascinante diorama que reseña el momento del paso de las dos criaturas por la ceniza cenagosa. Aparecen en él reproducciones de tamaño natural de un macho y una hembra caminando, uno al lado de otro, por la antigua llanura africana. Son peludos, parecidos a los chimpancés en las dimensiones, pero tienen un porte y un paso que sugieren la condición humana. El rasgo más sorprendente es que el macho tiene echado el brazo izquierdo protectoramente sobre los hombros de la hembra. Es un gesto tierno y afectuoso que sugiere un estrecho vínculo.
Este cuadro vivo se presenta con tal convicción que es fácil no acordarse de que prácticamente todo lo que hay por encima de las pisadas es imaginario (…). Ni siquiera podemos saber si eran una pareja. El personaje femenino podría haber sido, en realidad, un niño. Tampoco podemos estar seguros de que fuesen australopitecinos. Se supone que lo son porque no hay ningún otro candidato conocido”
- Bill Bryson. Una breve historia de casi todo
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Hiroshi Sugimoto. Earliest Human Relatives, 1994
Dioramas de Sugimoto
Los arqueólogos encuentran de vez en cuando, en sus excavaciones en el desierto del Sahara o en cualquier gruta que, en tiempos, se hallara a orillas del mar, algún fragmento de residuo animal v, según examen y estudio riguroso, llegan a saber que era un trozo de diente de un ser que vivió en el período paleolítico superior, cualquier especie de Homo desconocido.
El fragmento pasa a manos de otros expertos que intentan reconstruir en su integridad el animal, el hombre o el objeto (en otros casos) a base de su relieve estructural, matérico, etc.
Muchas de estas reconstrucciones las vemos en algunos museos de historia natural, particular y lógicamente en las secciones concernientes a la vida en nuestro planeta en épocas remotas de las que sabemos poco o nada. O bien en otras secciones vemos vasos reconstruidos a base de fragmentos hallados en una tumba y, si en tales fragmentos hay algún diseño, se intenta reconstruir no sólo la totalidad del vaso sino la del dibujo en cuestión.
Como todos sabemos, la parte verdadera se deja como se halló, y la parte reconstruida es de un material enteramente distinto para hacer que se vea de modo inequívoco la obra del restaurador.
Traslademos el hecho al campo del arte e intentemos reconstruir con la fantasía, según los datos materiales y estructurales que hallemos, algo que imaginemos desconocido, un cuerpo fantástico e imprevisto del que tengamos, con todo, algún elemento a nuestra disposición.
Haremos una reconstrucción teórica de un objeto imaginario.
Bruno Munari, Fisuras de la cultura contemporánea: revista de arquitectura de bolsillo, ISSN 1134-9409, Nº 7, 1999 , pag. 8
Edward Brown “A Brief Account of Some Travels in Divers Parts of Europe…”, 1673
A propósito de la “Cámara de Rarezas” de un tal Herr von Adlershelme
Citado en: El gabinete de las maravillas de Mr. Wilson de Lawrence Weschler
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FISCHLI, Peter
WEISS, David
Equilibres / Quiet Afternoon
Approx. 40 photographs, exh. copies 300 x 400 mm
Courtesy Matthew Marks Gallery, New York & Galerie Eva Presenhuber, Zürich & Monika Sprüth Philomene Magers, Cologne/Munich/London & the artists
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FISCHLI, Peter
WEISS, David
Lumpentiti
Doll stuffed with coins 300 x 150 x 150 mm
SWX Swiss Exchange
Desde aquí
Everything in the universe, and everything of man, would be registered at a distance as it was produced. In this way a moving image of the world will be established, a true mirror of his memory. From a distance, everyone will be able to read text, enlarged and limited to the desired subject, projected on an individual screen. In this way, everyone from his armchair will be able to contemplate creation, as a whole or in certain of its parts. - Paul Otlet (published in “Monde” 1934)
‘Formatting Utopia’ was a workshop about the potentials and pitfalls of the internet and it’s formats for knowledge organisation. The way information is organised and presented is influential for the way we perceive and understand the world. The Mundaneum is the result of the utopian project by Paul Otlet (1868-1944) to foster universal knowledge distribution and pacifism. - Our workshops dealt with the following questions: How is the internet influenced by different ideologies, censorship etc.? What will happen with all the online image and data archival systems in a few years? To what extent is the ‘world wide’ internet realising past dreams of Paul Otlet?
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“En la Nochevieja de 1853 se celebró, dentro del iguanodonte inconcluso, una célebre cena en la que participaron veintiún destacados científicos. Gideon Mantell, el hombre que había encontrado e identificado al iguanodonte, no se encontraba entre ellos”
- Bill Bryson. Una Breve historia de casi todo
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Foto: Francis Frith Collection
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Benjamin Waterhouse Hawkins’ studio in Sydenham, where he made the Crystal Palace dinosaur
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Entrada en Wikipedia
La ciudad parecía un mamarracho completo. Sin embargo lucía preciosa.La yuxtaposición de los tiempos definía una sintaxis espacializada. Al abandonarse las determinaciones temporales que separan los hechos en intervalos distintos, lo que emergía era la relación sintáctica pura entre el mundo y aquello que tuvo lugar en el mundo; en cierta medida, lo que se buscaba aislar era la forma abstracta de la noción de “consecuencia”, separándola del consuelo del tiempo como escenario sucesivo. Hechos, detalles, arquitectura, catástrofe y caos, volvían a escribirse en la historia espacial de consecuencias; esta historia no era un archivo, tampoco una memoria, sino anales visuales, testigos de cierto estado de la crónica, que es la acumulación de relatos, carentes de ilación y jerarquía, y no es propiamente historia: este dispositivo, por una parte, parecía reclamar la libertad de una anarquía de relatos, pero al mismo tiempo daba cuenta de un estado de cosas: la carencia de historia como fenómeno estudiable del que se pueden esclarecer causas y efectos, de modo de poder cambiar y mejorar. Esta era la masa de la historia cíclica del país donde los hechos se daban y revolvían sobre sí mismos, y los hechos meramente existían, sin dar cuenta de sí mismos. Como fenómeno total, el envenenamiento tecnológico del mapa descomponía una serie de preceptos sobre los que Pabst escribiría, en algún momento, en su blog.
Las teorías salvajes, Pola Oloixarac.
Distinción, hecha igualmente por G. Canguilhem, entre las escalas micro y macroscópicas de la historia de las ciencias en las que los acontecimientos y sus consecuencias no se distribuyen de la misma manera: al punto de que un descubrimiento, el establecimiento de un método, la obra de un sabio, y también sus fracasos, no tienen la misma incidencia, ni pueden ser descritos de la misma manera en uno y en otro niveles; no es la misma historia la que se hallará contada, acá y allá. Redistribuciones recurrentes que hacen aparecer varios pasados, varias formas de encadenamiento, varias jerarquías de importancias, varias redes de determinaciones, varias teleologías, para una sola y misma ciencia, a medida que su presente se modifica; de suerte que las descripciones históricas se ordenan necesariamente a la actualidad del saber, se multiplican con sus transformaciones y no cesan a su vez de romper con ellas mismas (…).
Arqueología del Saber, M. Foucault.
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Essay by Lynne Cooke
Francis Alÿs, Fabiola—An Investigation, 1994 –
This collection of works, all bearing the profiled image of a young woman in a crimson cloak, was begun some fifteen years ago. Now comprising almost three hundred items, it is installed here for the first time in a museum as a collection.1 Viewed en masse, its striking cohesiveness depends on the fact that every work not only depicts the same subject—the Christian saint known as Fabiola (d. 399 AD) —but also strictly adheres to the same iconographic formulation. All are, in fact, replicas. Given the composition’s manifest simplicity, it is highly unlikely that the image was copied for the usual pedagogical reasons—as either an exercise in acquiring technical skills or refining an academic style. Even if some appear to have been created for a religious market or to serve devotional needs, most betray the hands of novices, amateurs, or Sunday painters.
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